Papa 52- San Hormisdas

IMAGENES DE PAPAS




Era patrística
Papado: 20 de julio de 514 – 6 de agosto de 523.
Predecesor: San Símaco.
Sucesor: San Juan I.
Nombre como Papa: San Hormisdas.
Nombre propio: Hormisdas.
Lugar de nacimiento: Italia.

Al momento de su elección, el Papa Hormisdas, estuvo casado y tuvo un hijo que luego se convertiría en el futuro Papa Silverio.

Entre sus principales obras se encuentran el encargo al astrónomo Dionisio el Exiguo para reformar el calendario existente, que consideraría al año primero de la era cristiana al nacimiento de Jesús.

Este calendario se llamó el Anno Domini (o ‘en el año del Señor’), abreviado A. D. Cabe hacer una diferenciación del A.D con los usados a.C. o d.C. Como dice la sigla, el A.D. significa Año del Señor y se usa antes de colocar el año en cuestión, por ejemplo: A.D. 2007, es decir, en el año 2007 del Señor. En cambio, el a.C. o d.C que significa antes o después de Cristo respectivamente, la sigla va después de la fecha, esto es: 2007 d.C., o 2007 después de Cristo.

Por otro lado, a Hormisdas se le considera un gran reformador y un Papa que buscó la paz con las Iglesias del Oriente. Falleció el 6 de agosto de 523.

* Esta lista de Papas se basa en el catálogo oficial del Vaticano publicado en el 2003. Conforman la lista 265 Pontífices reconocidos oficialmente por la Santa Iglesia Católica Apostólica Romana, de los cuales 24 han ejercido el pontificado durante menos de un año y 10 lo ejercieron durante más de 20 años. La lista va desde San Pedro, el primer Papa hasta Benedicto XVI.

Publicado por Percy Taira


Hormisdas nació en Frusino en la Campiña de Roma, hijo de Justo, es de notar cómo el Liber Pontificalis que da siempre el nombre del padre nunca, hasta el momento, ha dado el nombre de la madre de los obispos de Roma.( Cf.Liber Pont.) Estuvo casado antes de recibir las órdenes mayores, un hijo suyo de nombre Silverio accedería al pontificado romano el año 536.

Durante el pontificado de Símaco fue diácono de la Iglesia romana permaneciendo siempre fiel a Símaco en el cisma provocado por Lorenzo ( Cf. Pont. Ant.). En el sínodo de Roma del año 502 desempeñó la función de secretario o notario.

El diácono Enodio de Pavía nos habla de él como de una persona brillante, distinguida por su origen familiar y riqueza así como por su piedad y entrega al servicio de la iglesia, augurándole que podría llegar a ocupar la sede pontificia. ( Enn. Oper. Ed. Vogel. Berlin 1885,287-290.)


2.- SU ACCESO AL PONTIFICADO.

Dice el Liber Pontificalis a este respecto:

“Sedit ann. VIIII d. XVII. Fuit autem temporibus regis Theodorici et Anastasii Aug., a consulatu Senatoris (514) usque ad consulatum Symmachi et Boethi (522).

“ Estuvo en la sede romana ocho años desde el 20 de julio del año 514 durante el reinado del Teodorico y de Anastasio Augusto, desde el consulado de Senator hasta el consulado de Synmaco y Boecio el año 522.”

Es de notar como el Liber Pontificalis a partir de estos últimos Papas aporta de forma más detallada las fechas de acceso al pontificado, su muerte y sepultura de los obispos romanos, la razón de esta mayor escrupulosidad se explica porque por estas fechas el Liber Pontificalis comenzó a utilizar los archivos romanos para la confección de las biografías papales.( Cf.Lib. Pont. Duchesme , París 1884-1885)

También por estas fechas se encomendó a Dionisio el Exiguo monje que elaboró el cálculo del año del nacimiento de Cristo, la traducción al latín de los cánones griegos. Ambas obras perseguían una misma finalidad : demostrar la continuidad apostólica de los obispos romanos.

Una de las primeras acciones del Papa Hormidas fue el restañar las heridas que el cisma de Lorenzo provocado en pontificado anterior dejó en el clero romano admitiendo a la comunión eclesial a todos los partidarios de Lorenzo que aún no se habían reconciliado con la iglesia.

Durante su pontificado san Benito fundó varios monasterios en Subiaco abandonando su vida solitaria de eremita.


3.-FIN DEL CISMA DE ACACIO.

Hormisdas se preocupó desde el principio por acabar con el cisma de Acacio que mantenía separadas de Roma las principales iglesias orientales, el proceso seguido hasta lograr este objetivo lo narra con bastante profusión el Liber Pontificalis tomamos de él los pasos principales dados hasta llegar a la paz.

Ya dijimos cómo en el pontificado de Símaco ( Cf. Pont.) los obispos orientales escribieron una larga carta al papa rogándole el perdón de los seguidores de Acacio, el papa Símaco les dijo que debían separarse de Acacio y condenar su monofisismo, nada se consiguió con este intercambio de cartas, aunque las mismas eran una muestra del descontento que en las iglesias orientales estaba cundiendo por la prolongación del cisma. Este descontento se centraba de forma especial contra el emperador Anastasio por el constante apoyo que venía dando a los monofisitas.

El descontento del pueblo y los monjes especialmente, fue aprovechado por Vitalio un comandante del ejército imperial quien provocó una rebelión contra Anastasio. Vitalio se presentó en Constantinopla derrotando al ejército imperial mandado por su sobrino Hipario.

Vitalio obligó, entre otras cosas, a Anastasio a jurar que convocaría un Sínodo en Tracia al que debía invitar al papa y someter a su arbitraje la disputa que dio origen al cisma de Acacio. En consecuencia el emperador escribió al papa invitándole a asistir al sínodo que tendría lugar en Heraclea el 1 de julio del 515. Un retraso en la recepción de las cartas hizo que el sínodo se celebrase sin la presencia del papa ni de sus delegados, por lo que los doscientos obispos que se reunieron en el sínodo se separaron sin concretar nada.

El papa entretanto convocó un sínodo en Roma informando sobre las negociaciones que se estaban llevando a cabo y escribió una carta fechada el 8 de julio del 515 anunciando al emperador la salida de una embajada hacia Constantinopla.

El Liber Pontificalis habla de quienes integraban esta embajada papal y del resultado de la misma : “ Con el consejo del rey Teodorico mandó a Enodio obispo de Pavía y a Fortunato obispo de Catina , a Venancio presbítero de la ciudad de Roma a Vital diácono adjunto a la sede apostólica y a Hilario notario de la misma sede. Llegados ante Anastasio Augusto no consiguieron nada”.

Aunque según se dice no consiguieron nada, lo cierto es que los delegados papales entraron en contacto en Constantinopla con varios obispos de la zona: escitas, ilirios y de los Dardanelos que terminaron por condenar a Acacio y firmaron la Regula fidei que Hormisdas había redactado y entregado a los legados para que la firmasen quienes deseasen entrar en comunión con Roma.

El emperador Anastasio dio a los enviados papales una carta evasiva para el Papa. Mientras tanto una nueva revuelta provocada por Vitalio fue sofocada lo que dejó al emperador libre para llevar a cabo sus verdaderos propósitos.

El emperador mandó una embajada imperial a Roma integrada por dos altos cargos imperiales civiles estos llevaban una carta fechada el 26 de Julio de 516 para el papa y otra para el Senado Romano fechada el 28 de julio del mismo año, en ella inducía al Senado y al rey Teodorico a tomar partido contra Hormisdas. Ni el rey ni el Senado hicieron caso y estuvieron del lado del Papa éste contestó al emperador cortésmente y de forma muy explícita le habló de la necesidad de la condena del monofisismo y de sus seguidores.

Dado que a pesar de este comportamiento el emperador no había roto las negociaciones con el Papa este envió una segunda embajada a Constantinopla integrada según el Liber Pontificalis por el mismo “Ennodio y Peregrino obispo de Mesina llevando cartas para el reforzamiento de la fe y 18 contestaciones secretas así como el texto de la Regula fideí del que el emperador no quiso saber nada puesto que él estaba de acuerdo con la herejía eutiquiana. Por el contrario intentó corromper a los legados con dinero pero estos no consintieron recibir nada a no ser que diera satisfacción a la sede romana. Entonces el emperador lleno de ira los expulsó y los embarcó en una nave peligrosa al mando de Eliodoro y Demetrio dándoles la orden de que no entrasen en ninguna ciudad.”

Luego escribió una carta insolente al papa fechada el 11 de julio del 517 en la que ,entre otras cosas, le comunicaba la ruptura de las negociaciones diciéndole « Nos iubere uolumus, non nobis iuberi. » Nos queremos mandar no ser mandados “y continuó persiguiendo a los partidarios de la unión con Roma.

El Liber Pontificalis sigue diciendo en tono que se entreve jubiloso:” Eodem tempore nutu diuinitatis percussus est fulmine diuino Anastasius imperator et obiit.” “Por ese tiempo por decisión de la divinidad el emperador Anastasio fue fulminado por un rayo divino (en una tormenta) y murió.”

Esto ocurría el 9 de Julio del 518.

A Anastasio le sucedió el Emperador Justiniano I católico. El pueblo y los monjes de Constantinopla insistieron al Patriarca Juan que había sucedido al anterior a que condenara el monofisismo y reconociera el Concilio de Calcedonia. Se convocó un Sinodo que aprobó tales demandas.

Un legado imperial marcho para Roma rogándole al Papa que viniera en persona a Constantinopla o enviara un delegado suyo para restablecer la unidad.

Hormisdas designó al santo obispo de Capua Germán, a Juan obispo, al presbítero Blandus, dos diáconos, Félix y Diosdoro y al notario Pedro con las mismas instrucciones que había dado a los anteriores: que se firmara la Regula fidei , que el nombre de Acacio y el del emperador Zenón fuesen quitados de los listas litúrgicas. Que abandonaran sus sede los obispos monofisitas de oriente si no firmaban la Regula fidei . Todas estas demandas fueron atendidas


El Viernes santo del 28 de marzo de 519 en una ceremonia solemne que el Liber Pontificalis describe con gran detenimiento, se selló la unión de las iglesias dando así fin al cisma de Acacio que había durado 35 años.

4.-LA PROFESIÓN DE FE DE HORMISDAS.

En el transcurso del relato anterior hemos nombrado la Regula fidei de Hormisdas, tal Regla ha quedado como un documento importante en la vida de la Iglesia que la ha utilizado en varias ocasiones, entre ellas se utilizó en el Concilio Vaticano I, la transcribimos a continuación traducciéndola directamente del texto original latino:

“El primer medio de salvación es guardar la regla de la fe estricta y no desviarse de modo alguno de aquellas cosas que han sido prescriptas por los Padres. Y porque no puede olvidarse la palabra de Nuestro Señor Jesucristo que dice : Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi iglesia etc. ( Mt. 16,18)

Estas cosas que han sido dichas se prueban por sus efectos, porque en la Sede apostólica la religión católica siempre ha sido conservada lejos de cualquier mancha.

De cuya esperanza y fe así como de la doctrina de los Padres deseando no separme lo más mínimo, anatematizamos a todos los herejes, principalmente al hereje Nestorio, que fue obispo durante un tiempo de la ciudad constantinopolitana condenado en el concilio Efesino por el bienaventurado papa de la ciudad de Roma Celestino , y por el venerable varón Cirilo patriarca de la ciudad de Alejandría.

De forma semejante anatematizamos a Eutiques y a Dióscoro Alejandrino que fueron condenados en el Santo Sínodo Calcedonense al que seguimos y desarrollamos, el cual predicó la fe apostólica siguiendo al Concilio Niceno, detestamos también a Timoteo el parricida, de sobrenombre Aeluro y también a su discípulo y seguidor en todas las cosas Pedro Alejandrino.

Condenamos también y anatematizamos a Acacio obispo constantinopolitano condenado anteriormente por la Apostólica sede romana y a sus cómplices y seguidores y a aquellos que permanecieren en sociedad de comunión con aquellos; porque con los que Acacio se mezcló en su comunión merece la misma sentencia jurídica condenatoria de ellos. Consiguientemente condenamos a Pedro Antioqueno con sus secuaces y seguidores.

Recibimos y aprobamos todas las cartas del bienaventurado Papa León, las que escribió referentes a la religión Cristiana, que como dijimos anteriormente, siguen en todas las cosas a la sede Apostólica y predicamos todos sus decretos. Y por lo tanto espero para merecer estar en una comunión con vosotros, lo que predica la sede Apostólica, en la que está la íntegra y verdadera y perfecta solidez de la religión Cristiana: prometiendo que los que estuvieron separados durante un tiempo de la comunión de la iglesia católica, esto es, no estando de acuerdo con la Sede Apostólica, que sus nombres no han de ser recitados en la celebración de los santos misterios.

Que si estuviere tentado de desviarme en algo de esta profesión mía, declaro ser complice de aquellos que condené con mi propia sentencia. Esta profesión mía yo la he firmado con mi propia mano, y la envío a ti santo y venerable Papa de la ciudad de Roma Hormisdas.( Cf. Dez nº 171-172)

Esta es la profesión de fe redactada por el Papa que debían firmar como suya todos los que en oriente quisieran estar en comunión con la Iglesia Católica y la sede Apostólica y romana, como se ve en ella se recogen los nombres de todos aquellos que a través de estos 35 años estuvieron separados de la sede romana en el llamado Cisma de Acacio. Mas de un millar de obispos firmarían esta Regla de la Fe.



5.-OTRAS ACCIONES DE SU PONTIFICADO.

1.-Hormisdas y la capitalidad de la sede de Constantinopla.

Hormisdas se llenó de gozo con el fin del cisma de Acacio, sin embargo en oriente había un rescoldo de un fuego que podía encenderse en cualquier momento: la idea de la primacía de la sede de Constantinopla similar a la de Roma. .

En los años siguientes los patriarcas de Constantinopla consiguieron con Epifanio el año 521 el reconocimiento del canon 28 del concilio de Calcedonia que otorgaba a Constantinopla para las iglesias de oriente una primacía similar a la sede Romana.( Cf. Pont. Leo.) Ya dijimos como el papa León el Magno no reconoció tal canon que fue también rechazado por los siguientes papas. Hubo pues un reconocimiento de que Constantinopla era la cabeza de las iglesias de oriente. Hormisdas aprovechó varias ocasiones para aclarar que esta primacía no abarcaba a las cuestiones doctrinales.

2.-Hormisdas y la fórmula “ uno de la trinidad fue crucificado”

La formula “ uno de la trinidad fue crucificado” se introdujo en Constantinopla en la pugna monofisita ya en tiempos del papa Símaco, tal fórmula fue defendida por los monjes escitas y de forma especial Por Juan Majencio, con ella creían que el monofisismo podría vencerse mejor haciendo que se integrasen en la iglesia, recurrieron al papa con el fin de que la misma se incluyera en la fe católica. Hormisdas dijo que la fórmula era ortodoxa pero que podía dar lugar a malos entendidos, por lo que contestó que bastaba con la formulación dada por el concilio de Calcedonia y el Tomus de León el Magno.

3.-Hormisdas y el rebrote del pelagianismo.

Otro de los temas en los que intervino Hormisdas fue el referido a Fausto el Obispo de Riez, este obispo fue acusado por Juan Majencio y los monjes escitas de semipelagianismo, en realidad el obispo afirmaba que el primer paso hacia la fe podía darlo el hombre sin necesidad de la gracia de Dios, pues el hombre por el pecado original aunque había quedado herido en sus capacidades sin embargo no estaba corrompido del todo , de forma que todo lo que hiciera sin la ayuda de la gracia habría que considerarlo como inutíl y malo. Tal doctrina se podía denominar como semi pelagiana pues la gracia no sólo se requería para el desarrollo y crecimiento en la vida cristiana sino también en sus principios.

Juan Majencio con un grupo de monjes fue a Roma solicitando la condenación del obispo. Hormisdas le dio largas al asunto y no hizo nada de momento.

Majencio y los monjes se dirigieron entonces a un grupo de obispos africanos que se encontraban en Cerdeña desterrados por el rey ostrogodo logrando que el Obispo africano Possesor escribiera al papa, esté contestó a su carta con otra fechada el 13 de agosto de 520 reprochando el que los monjes anduvieran sembrando el espíritu de la discordia, en ella sin prohibir los escritos de Fausto les dijo que lo que hubiera en ellos concorde con la doctrina de la Iglesia debía ser mantenido y rechazado todo aquello que fuera contra esa doctrina, diciéndole que en la doctrina de san Agustín, especialmente en sus libros a Hilario y Próspero podrían encontrar con toda claridad que es lo que la iglesia rechazaba y qué lo que la iglesia en esta materia admitía.

(Cf. Denz nº 173ª)

4.-Hormisdas sobre el canon de la sagrada escritura, los concilios y el primado.

El año 520 Hormisdas publicó un decreto que era una repetición y adaptación del decreto del papa san Dámaso y del papa Gelasio sobre el canon de la sagrada escritura y los libros apócrifos insertando en él los cánones del concilio de Éfeso y del 1º de Constantinopla y posteriormente añade: y si hay algún otro concilio, , aprobado por los santos padres decretamos que después de estos cuatro su autoridad sea guardada y reconocida” ( Dez. Nº 173)



SANTOS OBISPOS DE SEVILLA . BETICA. HISPANIA.

5.-Hormisdas y su relación con otras iglesias y el poder civil.

Hormisdas matuvo relación con la iglesias hispanas nombrando al obispo Severo de Sevilla su representante y legado para todas las iglesias de la Bética.

Mantuvo igualmente relación con las iglesias de las Galias y de forma especial con su rey Clodoveo que se había convertido al cristianismo. Éste envió a Roma un regalo de perlas preciosas para la basílica de san Pedro.( Cf. Lib. Ponti. 9)

Durante su pontificado mejoró notablemente la situación de las iglesias africanas.

El rey Hilderich (523-530) favoreció a los católicos y garantizó la libertad religiosa; durante su reinado volvieron a celebrarse sínodos en el norte de África.

La política de Hilderich tuvo la oposición de su primo Gelimer, quien venció a Hilderich que fue depuesto y asesinado en 533.

Esto fue tomado como pretexto para efectuar una intervención por parte del emperador bizantino Justiniano. Gelimer fue vencido en 533 por Justiniano y en 534 por Belisario, el comandante de las fuerzas armadas del Imperio de Oriente; con esto el norte de África se convirtió en una provincia romana, de la cual fueron expulsados los vándalos. Gelimer fue tratado con honores y recibió cuantiosas fincas en Galicia. Le fue ofrecido el grado de patricio con la condición de que renunciase al arrianismo algo que declinó hacer.

Hormisdas mantuvo óptimas relaciones con el Rey Teodorico del que se aconsejó en varias ocasiones con relación, sobre todo, acerca del modo de tratar con el emperador oriental, remitiéndole a Ravena algunas de las cartas que envió al emperador y hasta el documento de la Profesión de Fe.

Con el emperador Anastasio se mantuvo siempre cauto y desconfiado pero manteniendo con él relaciones correctas y pacientes. Por eso se dice de él que fue un pontífice sagaz e inteligente.

Tanto Teodorico y luego el Emperador Justiniano enviaron regalos al papa para embellecer las basílicas especialmente la de san Pedro.( Cf. Lib. Pont. Nº 8)

6.-Cuidado de las basílicas y construcciones de la iglesia romana.

El Liber Pontificalis hace una larga relación de los trabajos que Hormisdas llevó a cabo en Roma en la basílicas para su embellecimiento así como de los regalos para el culto divino.

Hic fecit ordinationes in urbe Roma per mens. Decemb., presbiteros XXI ; episcopos per diuersa loca LV.) Éste ordenó en la ciudad de Roma por el mes de diciembre 21 presbíteros y 15 obispos por diversos lugares. Cf. Lib. Nºs 11-12)

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6.-MUERTE Y SEPULTURA.

“Qui etiam sepultus est in basilica beati Petri apostoli, VIII id. Aug., consulatu Maximi (523). Et cessauit episcopatus dies VI.

También fue sepultado en la basílica del bienaventurado Pedro Apóstol el dia 8 de los idus de agosto durante el consulado de Máximo el año 523. Y cesó en su episcopado el dia 6.”

El epitafio sobre su sepultura se conserva integro. ( Cf. De Rossi Roma Soterranea)











San Hormisdas
Pope hormisdas.png

Emblem of the Holy See usual.svg
Papa de la Iglesia católica
20 de julio de 514-6 de agosto de 523
PredecesorSímaco
SucesorJuan I
Información personal
NombreHormisdas
Nacimientoha. 450, Frosinone (Italia)
Fallecimiento6 de agosto de 523jul.
Roma, Reino ostrogodo de Italia
Cónyugewife of Hormisdas
HijosSilverio